Pienso, luego existo.
Las rubias tontas no piensan, luego, las rubias tontas no existen.
Mi amigo dice que no es puñal porque sale con una rubia inteligente.
Si una rubia inteligente saliese con mi amigo sería una tonta.
Como las rubias tontas no existen, mi amigo no sale con nadie.
Conclusión: mi amigo es un puñal.

Piensas, luego existes.
O.K, de acuerdo.
Eres Descartes, o tal vez – no quiero considerarlo – un descartado.
Las rubias tontas no piensan, luego las rubias tontas no existen.
O.K., de acuerdo.
Realmente, me parece un razonamiento impecable por el que tal vez ganes el Nobel 2006.
Te felicito.
Como no existen, nunca piensan en ti.
A wevo y luego del nobel conquistare el mundo